FILOSOFÍA DE LAS CABAÑUELAS
FILOSOFÍA DE LAS CREENCIAS
Iniciamos este 2021 con un tema común adentrándonos a
los desconocido, pues por más análisis de naturaleza comportamental antropológicamente
hablando sobre el destino, éste estará supeditado a lo que podrá ser conjugado
con la fe y las creencias que cada ser pueda escudriñar a su libre albedrío, usualmente
con presagios de bienaventuranzas y no lo contrario. Para el efecto conjugaremos
algunos conceptos de la tesis doctoral de Fernández José, y escritos de David
Hume y Jean Lacroix.
Abordaremos de forma particular el tema sobre las Cabañuelas,
que según
Esto paradójicamente también está relacionado con la
planeación de lo que podrá ser nuestro futuro o metas a largo, mediano o corto
plazo en el año que nos adentramos, siempre pensando que todo será para bien y
no al contrario.
Otros conceptos de especialistas especialmente
agricultores y definidores climáticos advierten que es un método de predicción
meteorológica, cuyo origen proviene de la antigua Babilonia, fueron conocidos a
demás en México a través de los Mayas. Otros versados indican que existen las
cabañuelas de ida que comienzan el 1 de enero y van hasta el 12 de enero y las
cabañuelas de vuelta comienzan el 13 de enero y terminan el 24 de enero de cada
año.
En todo caso este inicio de año el común de la
sociedad le apunta bajo determinados rituales que según sea el comportamiento
humano, la observación climática, los deseo y escritos por cada día de los 12 primeros
de enero o los siguientes hasta el 24 de enero, determinará cual podría ser la
suerte de aquel ser que, creyendo en ello, puede afrontar en el día que simula
el mes del eventual suceso. Así pues, que, si para el 12 de enero a usted le
dio una gripa, según está creencia, para diciembre de este año usted estará bajo
los discípulos de Hipócrates, en la brega de superar la enfermedad, o si para
el 6 usted tiene buena cantidad de dinero en junio podría correr con la suerte
de unas ganancias extras que le favorecerán económicamente.
Las técnicas de predicción meteorológica basadas en la
observación empírica de fenómenos atmosféricos, conducta de animales,
observación de astros, etc., son un legado cultural de nuestros antepasados.
Merece la pena conservarlo y estudiarlo, con el fin de comprender la evolución
del conocimiento en el campo de la meteorología.
Sobre este enunciado Fernández, también advierte que “En
principio, no hay ninguna relación entre la meteorología de unos pocos días al
año con la de todo el año” además que “Esto quebraría algunos principios
físicos fundamentales”. Lo que demostraría que ello no es del todo fiable, más
si se tiene en cuenta los cambios climáticos a causa del mismo hombre, con toda
seguridad alterarán cualquier pronóstico a prioris meteorológico.
De otro lado, Mercado, refiriéndose a Hume, afirma que “La
costumbre es, pues, la instancia última en la combinación de nuestras
respuestas ante los fenómenos causales. Estamos acostumbrados a la regularidad
de la naturaleza y a la constancia del mundo material. “La costumbre –dice
Hume– es, entonces, la gran guía de la vida humana. Solamente este principio
convierte a la experiencia en algo provechoso, y nos hace esperar, para el
futuro, un curso de los acontecimientos que se asemeje al que ha aparecido en
el pasado.” La costumbre es coligante –dice Mercado–, las impresiones, por el contrario,
son atómicas y dispersantes.
La costumbre, en cuanto generadora de creencias,
arrincona a la razón o por lo menos no le da protagonismo. La costumbre es una
operación de la mente que Hume concibe de modo naturalista. Es un proceso similar
al de sentir una pasión, es una especie de instinto natural que ningún
razonamiento es capaz de reproducir. ¿Y qué papel juega la imaginación en todo
este entramado? Es importante señalar que el problema de la imaginación es la
libertad que tiene como facultad para realizar relaciones y asociaciones
complejas. Estas asociaciones pueden ser muy diversas. Hume señala varias: semejanza,
identidad, tiempo, lugar, cantidad, cualidad, contrariedad y causalidad.
https://prevencionar.com.co/2016/10/29/equipo-proteccion-personal-epp-creencia-religiosa/
Para Adam, economista y filósofo, las “creencia naturales”,
que son aquellas creencias a las cuales no podemos renunciar y nos dan cierta
seguridad y posibilitan seguir viviendo, serían para Hume aquellas creencias
que, al margen de la razón, nos dan las fuerzas para vivir. Y estas creencias
están más allá de todo posible cuestionamiento.
De ahí el dicho popular que el hombre es un ser de costumbre
y que la facilidad de adaptarse a los cambios son base fundamental del éxito,
es decir, de asumir esas nuevas costumbres. Para 2021 seguimos filosofando en
pandemia, lo que significa que esas costumbres estarán impregnadas en nuestro ser,
en nuestro entorno, en nuestro existir, si queremos sobrevivir habremos de
hacer lo que nos indiquen nuestros gobiernos y las autoridades sanitarias,
incluso acostumbrarnos a vivir con vacunas tras vacunas. Y eso tan solo porque
estamos en las cabañuelas y así, según las cosas serán nuestro resto de año.
Ahora bien, para Kant, “dichos conceptos de la
experiencia, es decir, de una necesidad subjetiva que surge en la experiencia
por una reiterada asociación y que llega, al final, a ser tenida –falsamente–
por objetiva: es la costumbre.” Entonces bajo este criterio hay mucha más
esperanzas pues de aplicarse, no obstante estar en pandemia hasta el 24 de
enero 2021 y surgir - un elemento no
deseado, una cuarta cepa mutada de la tercera cepa del CODIV-19 – puede ser tenida
como verdadera pero también como falsa, pues aunque de existir, la evolución y esfuerzo
médicos harán todo por proteger la humanidad, lo que quiere decir que puede ser
una falsa creencia que al final del 2021 la mitad de la humanidad este muerta a
causa de la peor pandemia de la humanidad.
Para el filósofo francés, Jean Lacroix, "Lo que
caracteriza al mundo moderno es que el saber reemplaza y destruye
progresivamente al creer. Es, en suma, el triunfo de una inteligencia que
elimina toda fe", sea esta religiosa o no. No existe inteligencia sin
creencias, sin una cierta fe filosófica. Necesariamente, para conocer, incluso
para conocer de un modo científico, es necesario creer en el valor de la
ciencia.
Es como decía Sócrates, “Mientras más se, menos se”,
por eso a la postre, es mejor seguir creyendo en nuestras creencias, y percibir
que las cabañuelas sean el presagio de un año menos duro para los que fue duro,
y más benigno para quienes sufrieron los embates duros de la vida. Y recordar
que “El verdadero problema, el verdadero misterio no es Dios o su existencia,
sino el hombre mismo”.
Así las cosas, es mejor para quien crea en la cabañuelas
seguir creyendo en ellas. Hay un tema del folklor Chocoano, región del pacífico
colombiano, que precisamente habla hermosamente de lo que son las cabañuelas.
Por favor hacer click en el siguiente enlace si desea
escucharlo para comprender aun más que son las cabañuelas, interpretado por el
grupo de Latin Brothers.
https://www.youtube.com/watch?v=A8pBEqswmp0&ab_channel=Aboganster
Referencias
(WCPM)), A. f.-T., & AdRev (s.f.).
Sabes que son las cabañuelas.
Fernández,
J. (febrero de 2010). Cabañuelas ¿Capacidad predictiva? Obtenido de
Universidad Murcia: Cabañuelas:
Mercado, J. (2020). Reflexiones sobre la idea de creencia en Hume. Obtenido de Noticia y Critica de Libros: https://www.revistadefilosofia.org/14-19.pdf
https://prevencionar.com.co/2016/10/29/equipo-proteccion-personal-epp-creencia-religiosa/
https://www.youtube.com/watch?v=A8pBEqswmp0&ab_channel=Aboganster
Excelente artículo don Martín. Un fuerte abrazo
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